Relectura de la saga Harry Potter, de J.K. Rowling
Publicado por irene en
Relectura de la saga Harry Potter, de J.K. Rowling
Han pasado más de 20 años desde que leí la saga de Harry Potter por primera vez. Al mismo tiempo fueron saliendo las películas que, al contrario que los libros, las habré visto decenas de veces, y nunca me canso. Porque la película (y el libro) es siempre igual, pero el espectador cambia con el paso del tiempo.

Llevaba varios años pensando el reeler los libros, redescubrir todos los detalles en profundidad, el mundo mágico que no puede quedar reflejado en las películas. Así que hace unas semanas recuperé de casa de mis padres todos los libros y empecé de nuevo. ¡Y qué sensación! Ya no soy la misma lectora de entonces. Conforme leía, literalmente estaba viendo algunas escenas de la película en mi cabeza, eso las que se han reproducido tal cual aparecen en el libro. También hay otros pasajes distintos, reinterpretados o incluso completamente eliminados, cosas que había olvidado.
Es curioso pensar que este mismo libro lo leyó una niña, y ahora lo ha hecho una mujer, pero que se ha emocionado e ilusionado leyendo igual o incluso más que entonces. Y en cierto modo, también lo he leído con ojos de escritora.

Quizá sea raro que alguien llegue a este blog sin saber absolutamente nada sobre Harry Potter y la piedra filosofal, pues es mundialmente conocido. Quizá acabe aquí alguien más joven, que ha crecido con otras historias populares de los últimos tiempos, otras sagas de fantasía que para ellos puede significar lo mismo que para mí significa Harry Potter. Por eso quizá esta publicación va dirigida a los millenials que, como yo, sienten esa bonita nostalgia de la literatura con la que crecieron. 
Releer estos siete libros ha sido un viaje de vuelta a mi infancia: cuando pasar cada página suponía un escalofrío de emoción por saber lo que pasaría a continuación, cuando estabas cerca de la edad en la que podías recibir una carta de Hogwarts, cuando no eras consciente de la desgraciada infancia que tuvo Harry con sus tíos hasta que descubrió que era un mago, cuando me bebía los libros y leía mucho más que ahora, cuando tenía la puerta del armario forrada de los pósters de las películas, cuando coleccionaba cartas en el álbum de pegatinas, cuando se me aceleraba el corazón lanzando hechizos en el juego de ordenador. ¡Qué época tan maravillosa!
Por supuesto, la sensación ha sido la misma con el resto de libros de la saga: La cámara secreta, El prisionero de Azkaban, El cáliz de fuego, La Orden del Fénix, El misterio del príncipe y Las reliquias de la muerte, saboreando cada capítulo, escogiendo leer en mis ratos libres antes que hacer cualquier otra cosa. Disfrutar de la lectura de esta manera es a lo que aspiro como lectora, y a riesgo de que suene presuntuoso, conseguir lo mismo como escritora y que alguien pueda llegar a sentir aunque sea una pequeña parte de esto con una historia que haya escrito yo: emoción. 
En esta publicación, además de mis reflexiones, quiero mencionar algunos detalles de mi relectura. Se puede hablar largo y tendido sobre Harry Potter, pero yo he escogido algunos temas que vienen a continuación:
· A diferencia de la mayoría de libros publicados en los últimos tiempos, no hablo de esta saga en particular sino a grandes rasgos, los cuales se hacen en tapa blanda por el coste, estos libros editados por Salamandra fueron publicados en tapa dura desde el principio, cosa que ahora es más complicado encontrar de forma general, salvo en ediciones especiales. Son rígidos, consistentes y, en el caso de la quinta entrega, hasta incluso un poco difícil de manejar.
· ¿Y qué me decís de las ilustraciones de las portadas? A mí me encantan por su sencillez, por la elección característica de un color de fondo para cada tomo y por la homogeneidad entre todos los libros de la saga, pero salvo la de La piedra filosofal, que es un batiburrillo de elementos, el resto contienen escenas que ocurren bastante avanzada la trama y con algunos spoilers. Pero no nos dábamos cuenta o no nos importaba. Harry siempre aparece, como no podía ser de otra manera.
· Recuerdo, de niña, haber empezado a leer Harry Potter cuando ni siquiera se había publicado la saga completa. De hecho, los cuatro primeros libros incluían en la contraportada el resto de títulos de la saga solo hasta el cuarto libro. El resto se fueron publicando posteriormente a su gran éxito y yo iba a la librería en cuanto se publicaba a comprarlo enseguida. Esto no me ha pasado con ningún otro libro, lo de ir lo antes posible temiendo que pudieran agotarse. Era una época en la que no estábamos tan conectados como ahora y el acceso a la información era mucho más limitado, también quizá más puro. Y en aquel momento, que un libro pudiera agotarse y no poder leerlo nunca más era una posibilidad muy razonable. Como anécdota curiosa, no quiero quitar ningún mérito a las películas aunque no sean completamente fieles a las novelas, precisamente porque yo me enganché a la saga después de ir al cine a ver Harry Potter y la piedra filosofal. Tenía el libro en casa y lo había empezado, pero la verdad es que no me había llamado la atención. Me llevaron al cine sin mucha convicción, con diez u once años, y yo creyendo que era una peli de miedo porque había visto un tráiler muy oscuro y con un troll paseando por los lúgubres pasillos del castillo. Sin embargo, salí del cine tan impresionada que no dudé en leer con libros con fascinación. Había empezado a creer en la magia.

· En cuanto a los personajes y otros detalles, aviso de que a partir de aquí hay algunos spoilers:
Neville Longbottom tiene mucho más protagonismo de lo que recordaba, y en las películas no se le hace demasiada justicia prácticamente hasta el final.
Hermione es mucho más repelente y resabida en los libros, y en las películas no aparece su fuerte convicción y búsqueda de justicia de los derechos de los elfos domésticos, con la fundación de la P.E.D.D.O (Plataforma Élfica en Defensa de los Derechos Obreros). Sin embargo, salvo a Dobby, al resto de elfos domésticos les importa bien poco ser esclavos de los humanos, incluso consideran una ofensa que se insinúe o se mencione al posibilidad de ser libres. Y durante los libros 6 y 7, ¿cuántas veces habrá repetido eso de «Harry, no puedes dejar que Voldemort entre en tu mente»? Que sí, Hermione, que ya lo sabe, pero por más que se lo repitas no va a mejorar en Oclumancia… Aun así, la amistad con Ron y Hermione es fundamental para Harry, de niño nunca ha tenido amigos y siempre ha sido el centro de burlas de su primo Dudley y compañía, lo que hizo de su infancia una época mucho más dura, sin apoyos, sin confianza, sin descanso, y sin nadie que realmente lo quisiera y apreciara hasta llegar a Hogwarts.
Las relaciones amorosas de Harry, primero con Cho Chang y luego con Ginny Weasley, tienen más recorrido y mucho más sentido en los libros. Por el contrario, en las películas todo es más brusco y atropellado, tanto el inicio como el final del breve noviazgo con Cho (en el quinto libro se explica el motivo de que no funcione, mientras que en la película se inventan y cambian la historia), así como que en la película de golpe le gusta Ginny sin que hayan pasado tiempo juntos casi nunca.
Salvo por algunos detalles, los personajes tanto en el cine como en la literatura están muy bien conseguidos. El carácter, la motivación, los intereses, las costumbres, los secretos… Son fantásticos, todos en general, pues todo tiene sentido, aunque sea mínimo, toda información es relevante, aunque solo sea para hacerte comprender el mundo mágico o su relación con los muggles. Mencionar especialmente a los profesores, cada uno tiene unos valores y una perspectiva diferente (Dumbledore, McGonagall, Snape, Lockhart, Hagrid, Trelawney, Flitwick, Sprout, Lupin, Moody, Slughorn, Umbridge, Firenze…). La familia Weasley, los Dursley, los miembros de la Orden del Fénix…
Los TIMOS, los ÉXTASIS y las clases de aparición era algo que sí recordaba de los libros y de lo que no se hace mención en las películas. Al fin y al cabo esto forma parte importante de la educación mágica y genera estrés y ansiedad en los estudiantes.
Y en cuanto a Voldemort, otro personaje importantísimo que cobra mayor presencia a partir del cuarto libro, se narran sus orígenes, su historia familiar, su odio y maldad. La influencia en su ejército de fieles mortífagos y sus aspiraciones supremacistas y terroristas, cuyo objetivo es el poder de los «sangre limpia» sobre el resto de magos. En las películas se entiende que es malvado, que quiere matar a Harry al igual que ha matado y torturado a muchos otros que se interponían en su camino hacia el poder, pero no se detallan los motivos porque el principal punto de vista es el de Harry, el de la víctima. Pero siempre hay un motivo, y aunque no sea justificable, es interesante conocerlo, pues ambos personajes son antagonistas.
En definitiva, como lectora ha sido un placer volver a sentir la magia y la ilusión con una historia y espero que vosotros también encontréis algo así (puede ser un libro, una película o cualquier otro formato, actividad o proyecto creativo). Algo capaz de entretener y emocionarte, que dé sentido al tiempo y sea bueno.
Se ha hablado y se hablará mucho más sobre Harry Potter, especialmente porque se ha anunciado la nueva serie que está rodando HBO y que se prevé su estreno en 2027. Siendo una serie, quizá se puedan extender y profundizar más en el mundo mágico. En cualquier caso, los nostálgicos de la saga quizá disfruten esta nueva versión, e inevitablemente habrá comparaciones, pero posiblemente así llegue a nuevos espectadores como un soplo de aire fresco. Ya lo descubriremos.