Te receto un gato, de Syou Ishida
Publicado por irene en
Te receto un gato, de Syou Ishida
Compré este libro el año pasado para regalárselo a mi abuela por su 91º cumpleaños. Ella es una mujer muy casera, que sale a la calle lo justo y necesario porque sus piernas la limitan bastante. Pero en su casa es muy activa: cocina, le gusta hacer punto, ver telenovelas, le encantan los cuadernillos de sopas de letras y además es muy lectora. Durante su infancia en el pueblo tuvo muchos animales en su casa de la huerta, y a mí siempre me pregunta cómo está mi gato Mo. Así que cuando descubrí este libro pensé que le podría gustar. Y no solo eso, le encantó. Y por supuesto, cuando lo acabó, me lo prestó.
Y es que Te receto un gato es un libro de una extensión cómoda, con varios capítulos que realmente son historias breves con diferentes protagonistas, pero que tienen en común a una extraña y misteriosa clínica que se encuentra en un oscuro y escondido callejón de Kioto. Los pacientes son personas que padecen ansiedad, estrés o que han tenido que sobrellevar alguna situación complicada, por lo que, si realmente necesitan este tipo de ayuda, son capaces de llegar a la clínica. El tratamiento no incluye medicamentos, sino una terapia alternativa: convivir con un gato. Y es que el peculiar doctor Nike, y su arisca enfermera Chitose saben exactamente qué gato recetar según las necesidades de cada paciente. Y estos animales tan especiales consiguen mejorar las circunstancias de cada persona, sometiéndolos a divertidas y descabelladas situaciones.
A mi abuela le gustó mucho, se reía y disfrutaba con el carácter de cada gato, cómo estos ponían a veces en aprietos a sus cuidadores y cómo cada una de esas circunstancias realmente conseguía el efecto deseado en cada uno de ellos: combatir el insomnio o la tristeza, dejar de lado el perfeccionismo para poder apreciar mejor las pequeñas cosas, o unir lazos entre personas muy diferentes.
Este libro es acogedor, amable y reconfortante, cuyo objetivo es hacer ver que todos tenemos problemas, y que a veces la solución no es tan compleja, sino que tenemos que querer avanzar y dejarnos ayudar. Es una historia liviana, sencilla, es un descanso, un intermedio entre la lectura de novelas más densas. Y si además has tenido o tienes un gato, como es mi caso, reconocerás muchas situaciones y sentimientos y esa es una de las cosas que más te atrapan de un libro.